Los muros del cortijo son muy gruesos, y eso hace que las partes de la casa, sobre todo la planta baja (antigua cuadra en éste cortijo), sean muy frescas. Los ruidos de carreteras cercanas o pasillo aéreos son nulos, con lo cual se descansa bien. La piscina y el jacuzzi con agua limpia y depurada. Tiene de todo y mucho espacio. Neveras tipo bar (botelleros), dos neveras con congelador y hasta grifo de cerveza, del que ellos os suministran el barril, si lo deseáis. Nosotros éramos 23 personas, y pudimos comer todos juntos y bien sentados en la muy espaciosa cocina-comedor. Todas las habitaciones tienen cuarto de baño propio, y dos camas, si bien no ponen inconveniente alguno para suministrar supletorias. Admiten animales, que para nosotros era fundamental. La atención por parte de los dueños es muy buena. En todo momento a disposición y muy amables. Tiene un acceso muy bueno desde la autovía. No os lo perdáis.